
La Semana Santa es, tradicionalmente, uno de los puntos álgidos en el transporte aéreo de pasajeros. En muy cortas fechas, se produce un desplazamiento masivo de personas deseosas de disfrutar de unos días de descanso. Unas minivacaciones que se planean con mimo y para las cuales miles de viajeros se deciden por el avión.
El Aeropuerto de Bilbao vive estos días un examen muy particular, ya que durante la presente Semana Santa dará servicio un total de 1629 operaciones de aterrizaje y despegue. Una nada desdeñable cifra que, de hecho, es la mayor en los últimos años para La Paloma.
De entrada, supone un incremento del 15% respecto a 2024, cuando la infraestructura vizcaína contabilizó 1418 vuelos. En 2023, la cifra fue ligeramente superior, con 1486 operaciones. Mientras que en 2022 se operaron 1357.
Este mismo lunes, está previsto que se operen en el Aeropuerto de Bilbao 147 vuelos; para mañana martes, serán 141; y el miércoles, 145. Ya el Jueves Santo, en La Paloma se producirán 146 aterrizajes y despegues, incrementándose hasta los 151 del viernes. El sábado habrá un ligero descenso (139). El domingo, con muchas personas viajeras ya de regreso, se alcanzarán las 155 operaciones. Aunque el grueso de la operativa tendrá lugar el Lunes de Pascua, con 178 vuelos.


