
El Aeropuerto de Bilbao está claramente consolidado en unas sólidas cifras que le hacen afrontar el futuro de forma ilusionante. La infraestructura vizcaína cerró el año 2024 como el mejor de toda su historia, y ha comenzado el 2025 de forma muy similar a como lo hizo hace doce meses.
Durante el pasado mes de enero, pasaron por las instalaciones de La Paloma un total de 365.944 personas viajeras. Un muy buen dato, aunque ligeramente inferior al ejercicio pasado: un 3,8% menos que en enero de 2024, tal y como recogen los datos hechos públicos este miércoles por Aena.
Paradójicamente, es el pasaje internacional el que mantiene el tirón del Aeropuerto de Bilbao, ya que el pasado mes protagonizó un ascenso del 2,3% hasta alcanzar los 131.072 pasajeros comerciales. Por el contrario, el tráfico doméstico sufrió un descenso del 6,8% y se quedó en 234.100 viajeros.
Este descenso en el volumen global viene motivado principalmente por el menor número de operaciones de aterrizaje y despegue realizadas durante el primer mes del año, que ascendieron a 2.974, casi un 9% menos que en el mismo periodo del año anterior.
En cualquier caso, estos datos dejan claro que el Aeropuerto de Bilbao está en una fase de consolidación y ajuste de su oferta y demanda de cara a un año 2025 que vuelve a ser prometedor.
El Aeropuerto de Bilbao se prepara para una temporada de verano ilusionante, en la que ofrecerá varias novedades en destinos y rutas que se suman a su ya amplia oferta: Londres-Heathrow, con Vueling; Roma, con Wizz Air; Basilea, con EasyJet; Cork, con Aer Lingus; Estocolmo, con Norwegian; Berlín, con Eurowings; Palermo, con Volotea; Copenhage, con SAS; y, sobre todo, la esperada ruta directa a Nueva York que operará United.


