
La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) ha vuelto a reiterar la necesidad urgente de reabrir las fronteras, la realización de pruebas para detectar posibles casos de Covid-19 en las personas viajeras y un mayor apoyo financiero como principales medidas para tratar de salvaguardar el futuro del sector.
Las diversas restricciones establecidas por los países, que han restringido el movimiento de las personas, han tenido como consecuencia un derrumbe del 70% en el tráfico aéreo europeo. Las previsiones hablan de un total de 340 millones de viajeros para el presente año. En 2019 el volumen de tráfico fue de 1200 millones de pasajeros.
“La perspectiva de pérdidas catastróficas de puestos de trabajo es muy real. Se necesita desesperadamente apoyo financiero continuo hasta que la industria pueda recuperarse ”, ha señalado Rafael Schvartzman, Vicepresidente Regional de IATA para Europa, este miércoles en la Cumbre Aérea de Portugal.
Igualmente, también defendió en la necesidad de las pruebas para detectar la Covid-19 de forma previa a la salida de los vuelos. Una medida que Schvartzman cree necesaria para “dar a los gobiernos la confianza necesaria para reabrir las fronteras”. “Una acción rápida y coherente de los gobiernos europeos es esencial si se quiere salvar la temporada de viajes de fin de año de cualquier forma”, añadió.
Según la encuesta realizada a los pasajeros por la IATA, estos también apoyan de forma generalizada la realización de los test como sustitutos a las cuarentenas. Las principales conclusiones de ese estudio son:


